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martes, 14 de septiembre de 2010

Revolucion Rusa, Revolucion China, Revolucion Cubana.


REVOLUCION CHINA
Desarrollada entre 1945 y 1949, la Revolución China enfrentó a nacionalistas y comunistas, triunfando estos últimos encabezados por Mao-Tse-tung, quien implantó un régimen comunista con base en el campesinado, sin dejar de tener inconvenientes con la URSS. En el año 1934, Mao Tse Tung había emprendido la denominada larga marcha, en donde trasladó a su ejército por gran parte del país expandiendo su ideología y  sumando nuevos focos guerrilleros. Luego de una tregua a raíz de la invasión japonesa durante la segunda guerra mundial, el conflicto civil en China se desató.
Una de las mayores aspiraciones de Mao era transformar a China en una potencia mundial, para lo cual implementó una reforma a la que se le denominó 'el gran salto adelante', momento en el cual el Estado comenzó con la expropiación de latifundios y con un proceso industrializador basado en su potencial humano. A partir de los años 70 China se acerca a Occidente, a tal punto que el Presidente de EEUU, Richard Nixon visita el país en 1972. La muerte de Mao en 1976 marca el inicio de un proceso definitivo de occidentalización y apertura, hecha igualmente sobre las bases de un partido comunista único.


REVOLUCIÓN CUBANA.
La revolución cubana fue el proceso revolucionario que a partir de 1959 convirtió a Cuba en un país socialista liderado por Fidel Castro, si bien, por extensión, también se considera como tal al conjunto de radicales transformaciones que el gobierno de aquél provocó desde entonces en la isla.
Podemos encontrar en Cuba dos períodos claramente diferenciados: antes y después de 1959. Si queremos analizar correctamente la revolución cubana debemos tener en cuenta estos dos períodos, así como los acontecimientos más importantes que se dieron en cada uno de ellos. Desde nuestro punto de vista no se puede definir a la revolución cubana como algo productivo, o por lo contrario, como algo contraproducente, pues sería disminuir algo tan importante, de tanto legado, hasta hacerlo insignificante como una simple cuestión de conveniencia. 
Dado todo esto, nuestra intención es analizar la eficacia de la revolución cubana, sin dejar de lado factores, incluyendo la mayor cantidad de hechos posibles, y partiendo de la investigación del tema, adentrarnos en el mismo, y lograr la conclusión a la hipótesis.
Para esto es necesario introducir al lector en lo que comenzaría a ser un factor detonante en la vida de un ciudadano cubano, desde el comienzo, y que en un momento decidió el futuro de ésta gente y de las futuras generaciones, es decir, la decisión de apoyar a los revolucionarios y hoy en día ser el único país comunista del hemisferio occidental.
Si vamos a hablar de la revolución cubana es necesario ahondar en distintos conceptos como ser castrismo, marxismo o comunismo, para comprender completamente este proceso y no solo parte de él.
Desde nuestro punto de vista, la Revolución Cubana fue una obra colectiva del pueblo y no de sus dirigentes. La Revolución se llevó a cabo porque durante el régimen de Batista había gran descontento en la población, siendo Fidel y otros dirigentes los que recondujeron las demandas del pueblo. Por esto consideramos que el mito, que le considera como único artífice de la revolución, es erróneo, a pesar de la situación actual de Fidel en Cuba. Hoy en día, no todo el pueblo cubano se identifica con Fidel, se critica su sistema de gobierno, tanto dentro como fuera del país, e incluso hay disidentes, como se demostró con la crisis de los balseros. De aquí que consideremos que es equivocado identificar al pueblo cubano con Fidel.
Todas estas críticas y conflictos, tanto internos como externos, han llevado a Fidel a tener un complejo de indispensabilidad para el desarrollo del pueblo cubano, al tener la certeza de que tras su desaparición de la escena política, el imperialismo estadounidense saldría victorioso del conflicto ideológico, mantenido durante tantos años. Este podría ser un motivo por el que nunca ha llegado a convocar elecciones libres, si bien hoy día el contexto político es distinto en la isla, Cuba ya no es una amenaza para los Estados Unidos, pero estos siguen presionando a la isla por los fuertes intereses económicos y políticos derivados de los grupos de presión de exiliados cubanos en Miami, y Fidel parece defender el modelo social que se ha creado en la isla, porque en lo económico ya se a abierto a Europa, Japón y Canadá, entre otros, pero en lo político se mantiene con mano de hierro.
Esta lucha entre el imperialismo estadounidense y Cuba nos lleva a compararlo con la lucha entre "David" y "Goliat", aunque aún no se puede decir quién es el vencedor final, pero de momento el vencedor sería Cuba en el aspecto psicológico. Por otro lado hemos considerado a Fidel como "El Quijote" que lucha contra el imperialismo, a pesar de que en un pasado cercano fue el referente del socialismo mundial.
La política ejercida desde EE.UU. hacia la Cuba revolucionaria provocó la profundización de la Revolución. Creemos que la sociedad cubana, al verse amenazada por esa política, radicalizó sus posturas para mantener los pilares de la Revolución. A nuestro entender, el intervencionismo de EE.UU. (bloqueo económico, represión, intervención directa...) ha influido en la situación actual de Cuba.
Actualmente no vemos viable la posición cubana en el sistema internacional, ya que tras la caída de la Unión Soviética, la estructura del sistema internacional ha hecho que Cuba quede aislada e indefensa. La política anti-castrista de EE.UU. ha repercutido en las políticas de Europa Occidental, provocando que ese aislacionismo sea aún mayor, y que el gobierno cubano tenga que ceder ante las presiones a las que es sometido
Como última conclusión queremos señalar que el éxito de la Revolución Cubana nos ha hecho ver que era posible luchar contra el imperialismo estadounidense, y así se lo hizo ver a casi todas las naciones latinoamericanas, en las que se produjeron, levantamientos, revoluciones y políticas anti-estadounidenses, a raíz del triunfo cubano y la influencia de su modelo revolucionario.
Como reflexión final hay que señalar que las revoluciones siempre van seguidas por unos regímenes autoritarios de signo neofascista. El fracaso del decenio insurgente o revolucionario, como se le ha venido a llamar, no fue más que parte de las malas adaptaciones del modelo cubano y por supuesto, de la intervención de EE.UU.


LA REVOLUCIÓN RUSA
 Es uno de los acontecimientos de la historia del siglo XX qué más han influido en él. Se trata de un fenómeno complejo. En sentido estricto la revolución rusa sólo es la de 1917, pero hasta llegar ahí conviene estudiar todos los procesos revolucionarios desde 1905, y es que se trata de un continuo con altibajos.
La Revolución rusa ha sido motivo de debate desde diferentes ámbitos desde sus comienzos. Los sucesos que tuvieron lugar en Rusia en los primeros años del siglo XX han marcado la historia y las relaciones internacionales de todo el siglo. Las interpretaciones se hacen desde diversas posiciones ideológicas.
Una de las posiciones de la interpretación de la Revolución rusa es la de los emigrados, que se preguntan si era legítimo hacer la revolución en un país poco desarrollado. Esta es la posición que defiende Miliúkov, para asegurar que la revolución fue precipitada y que hubiese sido mejor quedarse en una revolución burguesa.
Otra posición es la de la izquierda occidental, con gente como Rosa Luxemburg y Karl Kautsky. Para ellos la Revolución rusa no es una auténtica revolución socialista al no haber intervenido en ella una base mayoritaria (bolchevique) que asegurase la democracia.
Una disidencia importante dentro de la URSS fue la de León Trotski. El cisma trotskista sostiene que la revolución de 1917 fue legítima por tener un objetivo universal y permanente contra el capitalismo, pero la revolución fue secuestrada por Stalin apoyándose en una burocracia nueva creada desde el Partido Comunista. Su tesis de socialismo en un solo país fue un error decisivo que paralizó la revolución y la condenó a convertirse en una dictadura de partido, sin pretensiones de extender la revolución a todo el mundo, si no de controlar la sociedad y la economía de un país.
Otro punto de vista es el del liberalismo occidental. Estos ven un paralelismo entre el régimen nazi y el comunista; a ambos les llama totalitarismos, sin darse cuenta de las profundas diferencias que existen entre una dictadura de base oligárquica que sirve al gran capital y una dictadura de partido, que sirve a sus propios intereses.
También nos encontramos con la teoría de la convergencia, según la cual todos los regímenes evolucionan de manera semejante, independientemente de sus intenciones, en virtud del crecimiento económico y la industrialización del país. Esta es una teoría finalista, con algo de marxismo en sus análisis, que defiende desde EE UU John Kenneth Galbraith, y desde la URSS Andréi Sajarov.
Para los liberales del mundo entero, la Revolución rusa está dentro de un proceso histórico que desemboca en el modelo liberal y la democracia parlamentaria; que a la postre es el régimen más perfecto que se conoce. La revolución no sería más que un periodo de transición antes de llegar al final. Es también una teoría finalista de la historia, pero en la que el impulso de la misma es político y no económico.
También está el modelo conservador. Esta es una teoría cíclica en el que la historia se debate entre momentos revolucionarios y momentos conservadores en un movimiento pendular que va de un extremo a otro.
Por último tenemos la interpretación marxista, que es la oficial en la URSS. Según esta interpretación la revolución fue el producto de la lucha de clases y creó un Estado donde la dictadura del proletariado defiende los intereses del pueblo. Fue la primera revolución proletaria de la historia, y no tiene relación con el ciclo de revoluciones burguesas que se inicia con la Revolución francesa.
Pero la Revolución rusa fue un fenómeno complejo en la que hay varias fases, o varias revoluciones sucesivas.
La Formacion de los Bloques Ideologicos de poder: Capitalismo Vs. Socialismo.
El capitalismo es un sistema económico en el que los individuos y las empresas llevan a cabo la producción y el intercambio de bienes y servicios. Quienes crean o adquieren capital permanecen como sus propietarios (capitalistas) durante el proceso de producción, siendo privada la titularidad de éstos medios.
El socialismo es una ideología de economía política que defiende principalmente un sistema económico y político basado en la socialización de los medios de producción, que puede ser no-estatal (propiedad comunitaria) o estatal (nacionalización), así como puede ser democrático o dictatorial. Por ello al socialismo se lo asocia a la idea de búsqueda del bien común e igualdad social. La titularidad de los medios de producción es pública y está en manos del Estado.
En la teoría, ambas ideologías aseguran el bienestar de la población en general: según el Capitalismo, el trabajador va a recibir más salario, mientras su trabajo produzca más ganancia. Esto beneficia tanto al obrero como al capitalista, ya que el último tendrá más posibilidades de vender sus mercaderías, siendo que los obreros tendrán más poder adquisitivo. Todos ganan y enriquecen; El Socialismo critica ésta teoría proponiendo que las fábricas sean de todos. Serán administradas por el gobierno y las ganancias serán destinadas al bien general, como obras y servicios públicos.
En una sociedad capitalista, la persona tiene la posibilidad de crecer económicamente, pudiendo poseer una empresa o fábrica, grandes cantidades de tierras cultivables, o cualquier otro medio de producción masiva. La contra es que ésta carrera por el bien material lleva a la gente a tratar a otros seres humanos como materia prima o solo un medio para conseguir ganancias. El Poder está en el Dinero.
En el socialismo todos tienen las mismas posibilidades y todos trabajan para el bien de la comunidad, no solo para el bien propio. La contra es que esto no siempre se cumple, y generalmente, al ser el gobierno dictatorial (según la teoría, la democracia llega al final, después de un período de organización), el gobierno llega a tener un control inmenso. El Poder está en el Estado.
Como ideas ambas tienen "buenas intenciones", pero la realidad es otra, el problema no es tipo de sistema, sino es el ser humano en sí.
El socialismo busca un bien común, que todos tengan cierto grado de igualdad y bienestar común, beneficios comunes entre todos, y así se evita extremos de pobreza. pero la realidad es otra, donde los que deben administrar ese bien común se quedan con casi todo y dejan las sobras para los demás que es la comunidad, y como los que reparten se quedaron con casi todo, el bien común que queda es la pobreza.
El capitalismo tiene como idea de que cualquier persona si le pone empeño, progresa en base a una inversión de capital, en si a diferencia del socialismo, cada persona tiene la oportunidad de sobresalir hasta donde la persona esté dispuesta a progresar pero la realidad es otra, con el hambre de conseguir más poder y dinero, el ser humano fue capaz de hacer "horrores", aplastando al que quiere progresar, manteniéndose sobre los demás como sea, incluso llegando a matar.
El problema con ambas ideologías es la codicia, la corrupción, el robo, abuso de poder, avaricia de las personas que obtienen poder.

2 comentarios:

  1. soy docente de ciencias sociales secundaria, y los temas históricos son mi pasión...buen blog.

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